
Nació el 2 de mayo de 1955 en la ciudad de Lima. Desde los primeros años de su vida escolar se distinguió por su contracción al estudio y afición al deporte. Fue reconocido siempre por su gran espíritu de amistad y confraternidad.
La firmeza de su vocación, orientada decisivamente hacia la aviación militar, convence a sus padres en la elección de esta carrera.
Ingresa en la Fuerza Aérea en 1974, Durante los cuatro años de Cadete destaca entre sus compañeros por su carismática personalidad y por sus dotes personales que lo revelaron pronto como un diestro aviador. Sobresale en las prácticas deportivas, demostrando en todas las circunstancias esfuerzo de honesto y leal competidor.
Egresa de la Escuela de Oficiales FAP en 1977, recibiendo su despacho de Alférez en la Especialidad de Armas Comando y Combate y como Piloto de Helicóptero, el 1ro. de enero de 1978.
Casado con la señora Giuliana Laura Estremadoyro, con quien tiene dos hijos: Marco Antonio y Geancarlo.
Asignado al Grupo Aéreo No.3 se desempeña como piloto de las más modernas máquinas de hélice. Durante las décadas del 70 y 80 desarrolla una intensa labor de acción cívica, en ayuda a los pobladores de las zonas más alejadas del país.
En 1982 viaja a la Unión Soviética para recibir instrucción en los nuevos helicópteros MI-25, que adquiere el gobierno. En aquel país sus intructores lo reconocen como un excepcional piloto de estas aeronaves de combate, quienes además le auguraron un enorme futuro en la especialidad.
A su retorno recibe delicadas misiones en los frentes de lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. Posteriormente fue nombrado al Grupo Aéreo No.2 de Vítor, donde por su rectitud y ánimo ponderado se ganó la admiración de sus jefes y subalternos.
En enero del presente año, al producirse la invasión ecuatoriana de nuestras fronteras, la Fuerza Aérea ordena la movilización de todos sus efectivos, contándose entre ellos el Coronel Schenone. Son muchas las misiones de combate que cumple con decisión y valentía, hasta que el 7 de febrero, aproximadamente a las 14:30 horas, el fuego antiaéreo enemigo impactó en su nave, hiriéndola de muerte... Instante supremo, antes de caer, Schenone logra disparar todos sus cohetes, en una admirable demostración de coraje y patriotismo, propia de la estirpe de los pilotos herederos de Quiñones.
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