La gloria le alcanzó
en la campaña naval iniciada el 16 de mayo y concluida
cinco meses después, el 8 de octubre de 1879, campaña
sin parangón en los anales de la historia marítima
universal.
Grau hunde a la Esmeralda, bombardea Antofagasta, captura
barcos mercantes, corta comunicaciones, combate contra el
Cochrane, el Magallanes, el Abtao y el Matías Cousiño,
el 9 de julio de 1879, perdonando a este último que
se había rendido.
EL CABALLERO DE LOS MARES
Fue en la batalla de Iquique, el 21
de mayo de 1879, donde Grau prueba una vez más su grandeza
de espíritu, luego de hundir al Esmeralda y de la muerte
del jefe chileno Arturo Prat, salva a los sobrevivientes del
barco vencido, al bajar los marinos a tierra exclaman ¡Al
Perú generoso! Y es que Grau representaba a la patria
y a su pueblo. Pero le tocaría brindar su vida, para
completar su epopeya.
Para Chile, el gesto de Grau en Iquique
resulta un referente excepcional de caballerosidad en el combate.
El había ordenado efectuar el traslado de los chilenos
caídos en la cubierta del Huáscar para su sepultura
en Iquique. Pero guardó con especial respeto la cartera
de Prat, que contenía los retratos de su esposa e hijos,
y también su espada.
Más tarde, el comandante Grau envió la cartera
y la espada a la viuda del héroe, con una carta que
describimos a continuación en la que hacía cumplido
elogio del valor de extinto esposo.
Monitor Huáscar, Pisagua Junio
2 de 1879.
Señora Carmela Carvajal de Prat:
Dignísima señora:
Un sagrado deber me autoriza dirigirme
a usted y siento profundamente que en esta carta, por las
luchas que va a rememorar, contribuya a aumentar el dolor
que hoy, justamente debe dominarla.
En el combate naval del 21 del próximo pasado, que
tuvo lugar en las aguas de Iquique, entre las naves peruanas
y chilenas, su digno y valeroso esposo, el Capitán
de Fragata don Arturo Prat, Comandante de la Esmeralda, fue,
como usted no lo ignorará ya, víctima de su
temerario arrojo en defensa y gloria de la bandera de su Patria.
Deplorando sinceramente tan infausto acontecimiento y acompañándola
en su duelo, cumplo con el penoso deber de enviarle las, para
usted, inestimables prendas que se encontraron en su poder
y que son las que figuran en la lista adjunta. Ellas le servirán
indudablemente de algún pequeño consuelo en
medio de su desgracia, y para eso me he anticipado a remitírselas.
Reiterándole mis sentimientos de condolencia, logro,
señora, la oportunidad de ofrecerle mis servicios,
consideraciones y respetos con que me suscribo de usted, señora,
muy afectísimo seguro servidor.
MIGUEL GRAU
Grau mereció por este acto de
hidalguía el aprecio general de los chilenos.
Aquel fatídico 8 de Octubre
de 1879 durante una de sus misiones, Grau y el Huascar es
interceptado por la Primera División Chilena a la que
logra eludir, pero frente a Angamos la segunda poderosa División
Chilena le cierra el paso, obligandoi a trabar combate desigual
contra seis buques Chilenos.
Grau, con la finalidad de que se salve
la otra nave peruana decide trabar combate inicialmente contra
el poderoso blindado chileno Blanco Encalada, buque muy superior
en blindaje y artillería al Huascar.
Casi empezando el combate una granada
disparada por el buque chileno Blanco Encalada , estalló
en la torre de mando del Huáscar y Grau voló
por los aires hecho pedazos, junto a su ayudante Diego Ferré.
Después de un sangriento combate en que uno a uno iban
cayendo los oficiales que sucedian en el mando, los sobrevivientes
deciden hundir la nave hecho que es evitado por las fuerzas
chilenas al abordarlo antes de que se fuera a pique.
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Foto Inédita de Miguel Grau
y de los destrozos causados al Huascar durante el Combate
de Angamos |
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