26Septiembre2019

Discurso del jefe del Comando Conjunto por el Día de las Fuerzas Armadas – 24 de setiembre

Señor, aún no somos lo que queremos ser, no somos lo que debemos ser, somos lo que vamos a ser. Pero gracias mi Dios por no ser, lo que antes éramos.

 

Con esta plegaria quiero empezar la celebración por el día de las Fuerzas Armadas y de su Patrona la Virgen de la Merced, Gran Mariscala del Perú.
El destino principal de las Fuerzas Armadas frente a una amenaza, es la lucha; y la necesidad de luchar no es otra cosa que la de eliminar esa amenaza que atenta contra la integridad, la soberanía o la independencia del Perú… con todo el poder militar que nos da la nación.
Solo anhelan luchar y vencer, los que tienen algo noble que defender y ese algo noble lo constituyen la patria, la patria que significa nuestros hogares, nuestras familias, nuestro pasado, nuestro honor, nuestra tierra y nuestra libertad. Por ellos luchamos, por ellos debemos vencer a toda costa. Estos elementos traducidos en afectos y en creencias, hacen que el hombre desee y necesite la victoria.
Las fuerzas armadas del Perú, evolucionaron con la patria; Ejército y Marina nacieron y se forjaron en batalla… en Ayacucho, Junín, Dos de Mayo… en Iquique, Angamos, Arica y Tarapacá.
Se fueron fortaleciendo desde que nacieron con la república, con la montonera y la guerra, en el fragor del combate, a sable y fusil, al tronar de cañones, con la tristeza de la muerte y con la alegría de la libertad. Ahí estuvieron Grau y Bolognesi.
De igual manera nuestra fuerza aérea nace en combate, fue la magnífica campaña del 41 dirigida por el mariscal Eloy Ureta, quien conduce operaciones conjuntas tal como hoy la concebimos. Donde nace a la eternidad el máximo héroe de nuestra Fuerza Aérea, el capitán José Abelardo Quiñones, quien sella con su sangre el inicio de una generación de bravos pilotos que verán su propio ejemplo: con Phillips, Alegre Maldonado, Schenone y Caballero, en el Cenepa. Con Bejarano, Sánchez y Caicedo en Synaicocha. Con Ventura y Quispe en el Vizcatan del VRAEM.
Ellos se sumaron a los oficiales: Caferata, Ponce, Vega Llona, Jordán y Ribotty y a los técnicos Atauchi, Valle, Farfán y Paredes, entre tantos bravos marinos que cayeron combatiendo la amenaza terrorista.
Se suman a nuestros héroes del Ejército, que cayeron en las campañas del Caquetá y del 41, en Falso Paquisha, en el conflicto del Cenepa, en Chavín de Huántar, en todo el proceso de pacificación que nos tocó vivir y muchos de ellos que aún vivos luchan hoy por una justicia que aún no les llega.
Por todos ellos, porque aquí están sus viudas, sus compañeros, sus hijos huérfanos que los necesitan, sus padres que jamás quisieron enterrarlos, aquí estamos defensores de la patria, con la misma convicción de ustedes, con la misma fuerza que un día dejaron en batalla, en una emboscada traicionera, en atentados que nunca debemos olvidar, porque si los olvidamos, volverán.
En 1957, luego de los acontecimientos históricos de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea, fue creado el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y en 1977 fue instituido el 24 de setiembre: como Día de las Fuerzas Armadas del Perú, con ocasión de la consagración de la Virgen de la Merced, patrona de las Fuerzas Armadas y Gran Mariscala del Perú y hoy, ante Dios y ante la patria decirles que sus Fuerzas Armadas seguirán luchando contra cualquier amenaza, con su privilegiada misión de garantizar la soberanía, integridad territorial y la independencia, que son en esencia su fin supremo.
¡Esa! es, su noble misión y para eso entrenan, ¡para eso adquieren capacidades, ¡para eso viven!
Las Fuerzas Armadas también están en las Misiones de Paz en el mundo, hoy en el África. Están en el desarrollo nacional con todas sus capacidades, en ayudar a toda la población afectada por desastres y siempre luchando y apoyando a nuestra policía nacional… para neutralizar la minería ilegal, el tráfico ilícito de drogas, la deforestación y otras amenazas que socaban los cimientos de la nación… amenazas que detienen el desarrollo, que hacen lenta la ayuda, que diluyen los mejores esfuerzos.
Hace pocos días se dio la ley de ciberdefensa, para luchar contra una amenaza que no se ve, el cibercrimen … que ataca cada vez con mayor letalidad todas nuestras actividades diarias. Es un salto tecnológico que nos obliga a posicionarnos con mejores capacidades y en eso estamos trabajando las Fuerzas Armadas, en acción conjunta.
¡El Perú… lo requiere!
Hoy conmemoramos el día de las fuerzas armadas del Perú; que más santo lugar si tiene las efigies de nuestros héroes, ante quienes juramos siempre: lealtad, dignidad, valor y coraje. ellos están ante nuestra sagrada bandera, esta bendita tela que representa la patria, a esa patria que está cargada de sentimiento, de nuestras familias, de la gente que amamos, de nuestros recuerdos, de gente que aun muerta sigue viva en nuestros corazones, de esa patria que tiene sabor, que tiene magia, que tiene 50 lenguas y 1,000 valles, en costa, selva y cordillera, … de esta patria de nuestros abuelos, de nuestros padres y de nuestros hijos, de la vida entera, de gente valiente y trabajadora.
Aquí ven ustedes formadas en esta plaza a nuestras Fuerzas Armadas…vean en sus filas: mujeres, … mujeres valientes, con vocación de servicio y comprometidas en el cumplimiento del deber, allí están sus hijas, padres y madres peruanos, ellas patrullan, combaten, se capacitan de igual a igual, no tienen privilegios y varias de ellas también son madres, que muchas veces solas sacan adelante sus hogares, ellas al igual que cualquier padre y madre se parten el alma por sus familias, no dudarían ni un segundo en darle a su hijo enfermo todo su aire… cuantos de ustedes -estoy seguro- darían la vida entera por su familia sin ni siquiera pensarlo.
Eso… también es patria. Piensen un solo segundo en sus hijos, en sus miradas, en sus rostros y verán… que la patria es verdad, que la patria se puede tocar y que la patria se puede amar.
Hoy en este bello escenario es un buen momento para agradecer… agradecer a nuestros licenciados de las Fuerzas Armadas que dieron todo a cambio de la satisfacción de servir al Perú sin pedir nada a cambio, a las comunidades nativas ashánincas y machiguengas, a nuestros comités de autodefensa que patrullaron junto a nosotros cuando más lo necesitaba el Perú, a nuestros pueblos originarios huitotos, awajunes, conibos y huambisas, gente que nos ha ayudado tanto a forjar la nación, enseñándonos a proteger nuestra Amazonía. Agradecer a los aimaras, quechuas, waris, chancas y moches por darle al Perú su (valor y coraje) y a sus fuerzas armadas, la grandeza de su juventud.
Ante los huaicos en la costa, los desbordes en la Amazonía, las heladas en la sierra y los incendios forestales, responderemos nuevamente con previsión y acción, en eso radica la actitud de un pueblo, en ese coraje silencioso y en el espíritu de su gente.
Sus fuerzas armadas están en todo el país, … en el cielo de Quiñones, en el mar de Grau, en su esencia misma de cordilleras, valles, bosques, desiertos y altiplano.
En esas zonas señor presidente, las fuerzas armadas siguen combatiendo:
1. Están luchando contra la minería ilegal.
2. Están apoyando en la destrucción de pistas al servicio del narcotráfico.
3. Están en la frontera llevando la presencia del estado y el imperio de la ley.
4. Continúan hoy en el VRAEM combatiendo los últimos rezagos de la organización terrorista.
5. Surcan los ríos de la Amazonía con las PIAS, no se detienen hasta la Antártida, llevan ayuda con los buques de nuestra Marina de Guerra.
6. Cruzan nuestros cielos llevando apoyo y desarrollo con las alas de la esperanza de nuestra fuerza aérea.
7. Y cosiendo el tejido de la patria, con sus soldados que siempre… siempre, señoras y señores estarán donde el pueblo necesite a su ejército.
¡Esa es la esencia de sus fuerzas armadas!
Por eso siempre tengamos la fe, que un pueblo unido a sus fuerzas armadas es un pueblo fuerte, imposible de vencer.
Y seguiremos patrullando como siempre lo hemos hecho, este pueblo que tiene una cultura milenaria en la mochila, que sabe de ancestros, que se sabe guerrero, que hace posible lo que todos creen imposible, que construyó Macchu Picchu, que hizo el Cápac Ñan, que salió adelante con el niño costero, que nos llenó de orgullo con estos bellos panamericanos, que vive y canta de madrugada yendo a trabajar, de los emprendedores que dejan todo en la cancha, de sus deportistas, de sus técnicos y profesionales, de sus estudiantes, maestros y enfermeras, de su blanquirroja, de sus sentimientos.
Todos ustedes tienen un familiar o un amigo, un compañero de promoción, muerto por esta insanía que nos dejó el terror, piensen en ellos… ¡que nuestros hijos no lamenten perder a sus amigos!, que no extrañen a sus padres y hermanos abatidos en emboscadas, que no sientan una ausencia violenta. sino, que vivan orgullosos de lo que estamos haciendo ahora, que nuestro esfuerzo valga la pena, que podamos trascender, que nos recuerden como la generación del bicentenario, que lleguemos a esa fiesta sin anemia, sin analfabetos, sin pobreza extrema, sin feminicidio, que dios nos bendiga con este deseo. El Perú lo merece.
Hoy les pido combatientes que por el Perú sigamos luchando hasta quemar el último cartucho, entrenando con una moral arriba siempre arriba, para que mañana más tarde nuestros herederos puedan decir: seguid su ejemplo y que nunca… nunca… pidan nada a cambio, para que no digan… que nuestro deber tuvo precio.
Hoy celebramos por nuestras Fuerzas Armadas y por la Virgen de la Merced, su venerada patrona.
Hoy celebramos por la patria, celebrémosla siempre… firmes y dignos por la nación muchas gracias.